Una multitud de fieles acompañó a María Auxiliadora por las calles de Capital

Después de 2 años sin la presencia de los fieles caminando en procesión por María Auxiliadora, este domingo volvió a las calles la expresión de fe que une a la comunidad salesiana. Una multitud se expresó con pañuelos y cánticos en la siesta de este día cuyo sol se mostró en su plenitud, aunque el frío también marco presencia.

Las casas con globos y banderas, mesas con imágenes religiosas, y carteles con leyendas demostraron la alegría de los vecinos por el regreso de la procesión que se inició en la puerta de la capilla de Don Bosco y caminó por las inmediaciones, bajo la oración, hasta terminar en el patio del colegio bosconiano. 

Allí monseñor Jorge Lozano encabezó la celebración religiosa destacando la alegría de la gente por la vuelta de esta expresión de fe. En la homilía destacó que «en el año 2019 fue la última vez que pudimos salir en procesión con esta imagen bendita de la Virgen María y que pudimos celebrar la misa en este patio, haciendo de este lugar un templo, la casa de la virgen».

«Mientras caminábamos por las calles me parecía que se alegraba el asfalto por vernos pasar. Las casas se llenaron de globos y guirnaldas y la alegría de ver los vecinos a este mar de hijos e hijas de la virgen. Con alegría queremos expresarle a ella nuestra gratitud», agregó Lozano y luego subrayó: «Sabemos el amor inclaudicable de ella por todos nosotros. Sus hijos e hijas atravesados por el pecado pero también llevados adelante por la confianza de su ternura y amor. Al contemplar a María con el niño Jesús en sus brazos nos animamos a hacernos niños para que ella nos cobije y con ternura nos tenga en sus brazos».

En otro tramo de la homilía, Lozano destacó que al salir «a caminar hoy con María en la procesión nos damos cuenta que es ella en realidad quien camina en el patio y en la comunidad educativa, la que camina en el corazón de todos nosotros que queremos expresar nuestra ternura». «Por eso estos 2 años que no pudimos celebrarla, no fueron 2 años sin cariño, ternura ni fe. Quienes hoy estamos acá podemos darnos cuenta que estos 2 años nos sirvieron no para frenarnos sino para tomar envión para estar hoy con fuerza, alegría en la casa de la virgen. Le pedimos que nos acompañe con su ternura y nos ayude a vivir en la alegría de la fe», finalizó.

En la procesión no solo participaron vecinos de la zona y fieles salesianos sino también las comunidades educativas de Don Bosco y María Auxiliadora.

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