El IPV mandará a Veraz al 45% de sus deudores intimados

El IPV aplica desde este año un plan de recupero que dio recaudación récord pero casi la mitad de los morosos no regularizó sus deudas.

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En el IPV tienen recaudación récord desde que se puso firme con los deudores. Es que desde enero el Instituto viene aplicando una nueva política con los morosos y, tras firmar un convenio con la empresa Equifax- que posee la marca VERAZ- para intimar a adjudicatarios con deudas -empezando con los que debían más de tres cuotas de su vivienda-, inició notificaciones a través de mensajes de texto, mails o cartas en sus domicilios y logró hacer planes de pago y recaudar lo que parecía perdido. Así, el Instituto busca reducir la alta tasa de morosidad de los adjudicatarios y recuperar fondos para construir más viviendas. A pesar de esta campaña especial y facilidades para ponerse al día, 45% de los deudores intimados no respondió y por eso se tomarán otras medidas.

Daniela Cangialosi, subdirectora del Instituto Provincial de la Vivienda, destacó que en este primer semestre se ha tenido una buena respuesta del plan de recupero. En marzo, abril y mayo la recaudación marcó récord. Históricamente el IPV contaba con un 50% de recupero y en el primer bimestre de este año llegó como nunca, al 100%, debido a que muchos clientes pagaron deudas y algunos cancelaron de una sola vez. En marzo, abril y mayo se alcanzó un 63% promedio.

La funcionaria, en diálogo con Radio Estación Claridad, aseguró que el 55% de las personas intimadas, que fueron 9.000 en una primera etapa, se acercó al organismo a refinanciar o incluso a hacer el pago completo de la deuda y cancelación de. Un 45% no tuvo voluntad de pago. «El IPV hizo todas las intimaciones que debía haber hecho, entre 4 y 5 intimaciones recibió cada uno y estábamos esperando este primer semestre que las familias cobran el aguinaldo y demás y, pasado este período, van a ingresar a Veraz», informó Cangialosi.

 

Formar parte del listado de Veraz equivale a que, para el sistema financiero, esa persona tiene una calidad de pago reducida. Y, por lo tanto, implica un riesgo mayor que otros individuos. Por eso se acotan las chances de conseguir un préstamo o acceder a otras acciones que implican financiamiento.

En paralelo, explicó, se lleva adelante el proceso del IPV que puede terminar con la revocación de la adjudicación de la vivienda, que se aplica sobre todo en viviendas no habitadas pero también en las que presentan abultadas deudas. «En general la gente cuando les llega la revocación recién se preocupa y se acerca a hacer un arreglo», analizó la subdirectora.

 

Este extra de recaudación con el que cuenta el Instituto desde este año da cuenta de la efectividad que tiene este plan que ejerce una suerte de presión a los morosos y la idea es continuarlo, ya que el del IPV es un sistema solidario que usa lo recaudado para construir más viviendas.

Agregó que «la mitad de los 9.000 seleccionados tenía cuotas de menos de 1.000 pesos, hay cuotas de 200 pesos y cuotas de 8.000 también pero en estos casos de menos de 1.000 pesos se entiende que la gente no pone prioridad en su vivienda y sus movimientos financieros dan a entender que sí pueden pagar. Tal es así que el 23% de estas personas fueron a pagar de una sola vez, la deuda completa».

 

EL IPV toma la deuda y todo el saldo para cancelar la vivienda y se pidió que paguen el 20% de la deuda anticipada, el resto se prorrateó y se exigió el débito automático de las cuotas pautadas porque es común pagar al inicio y resolver el problema y luego no volver más. Así, el IPV se asegura no volver a hacer el proceso.

 

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