Alberto Fernández debió disculparse este lunes por una expresión del pasado jueves durante un acto en el que despidió a 228 soldados que partían a una misión a Chipre, que pareció cuestionar los juicios por delitos de lesa humanidad en la última dictadura.

«Hoy se van 228 soldados a Chipre y es un día importante. También es un día especial porque procedemos a la renovación de quienes han estado al mando de nuestras Fuerzas Armadas, que hoy están totalmente integradas a la sociedad argentina».

«Quiero darles la bienvenida a los nuevos jefes y manifestar mi alegría por el hecho de que hoy todos los oficiales y suboficiales son hombres de la democracia, egresaron de sus escuelas en democracia y esto amerita que de una vez por todas demos vuelta la página y celebremos», fue su textual.

Suficiente para que partidos de izquierda lo acusaran de «negacionaista», pero el presiente no soportó las críticas de Nora Cortiñas, referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

«Yo lamento y rechazo totalmente todas las expresiones del Presidente. No tenía ninguna necesidad de expresarse así, por obligación».

«Por eso pienso que es un negacionista, y lo lamento mucho. Además, según él, tenemos que dar vuelta la hoja y dar por muertos para siempre a nuestros detenidos-desaparecidos, cuando costó más de 40 años la lucha».

«Yo creo que como nunca el señor Presidente participó en ninguna actividad en defensa de los derechos humanos, desde luego será un buen abogado laboralista, pero nunca lo hemos visto ni hemos compartido ninguna actividad en defensa de los derechos humanos. Además, no tenía ninguna necesidad de dar esas expresiones en el acto con los militares que lo muestran a cara descubierta».

«En nombre de las Madres, que seguramente todas pensamos igual, no podemos aceptar dar vuelta la hoja ni cerrar la exigencia de que se abran los archivos y que nos digan qué pasó con todos y cada uno de los detenidos-desaparecidos. Y que los jueces, en lugar de pelearse por un salario, abran también los archivos y digan a quienes entregaron con falsas adopciones a los bebés de las embarazadas y cautivas durante el Terrorismo de Estado»

«Hay mucho todavía y según el Presidente quería dar todo cerrado y quedarnos en nuestra casa a rezar y llorar y no molestar. Lamento mucho y repudio. Hay que seguir andando porque nadie puede quedar en silencio ante estas declaraciones».

Alberto tuvo que disculpase en un interminable hilo de Twitter. «Días atrás, con motivo de despedir a un contingente militar que partía en una misión de paz hacia Chipre, hice alusión a que ahora la totalidad de la oficialidad de de nuestras FFAA habían surgido en democracia». 

«En ese momento celebré ese dato. De aquí en más, no deberemos analizar si alguno de nuestros oficiales participó de las sistemáticas violaciones de derechos humanos que fueron parte del genocidio que padeció nuestra Patria entre 1976 y 1983. Por eso dije que podíamos ‘dar vuelta la pagina’. Entre nuestros oficiales ya no quedan partícipes activos o complacientes del terrorismo de Estado».

«Hablé también de las inconductas de muchos oficiales que en el pasado fueron parte de ese perverso accionar. Esas inconductas fueron delitos atroces que determinaron horribles e imperdonables padecimientos a miles de personas». 

«He visto que mis palabras han herido la sensibilidad de las victimas. Nunca quise causar en ellas el más mínimo dolor. Saben que en mi solo cuentan con alguien que siempre las va a acompañar en la búsqueda de la verdad y en la imposición de justicia sobre los culpables».

«Hago esta aclaración ante el reproche que algunas víctimas de la dictadura me han hecho por lo que dije. Veo que no use las palabras pertinentes. Disculpas por ello. Pero no quiero que nadie dude de mi compromiso en favor de la verdad y la justicia», finalizó.