En Chile se burlan de la encuestadora que habla de una sorprendente recuperación de Piñera

La última encuesta de Cadem, la principal encuestadora de Chile, anotaba una sorprendente recuperación de la imagen positiva del presidente Piñera, que pasaba del subsuelo del 11% en febrero a superar el 25% en abril, supuestamente gracias a su gestión de la crisis del Coronavirus.

La recuperación que mostraba esta firma, que en los hechos monopoliza los estudios de opinión pública de Chile, es de tal magnitud que hasta aparecía favorecido el polémico ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno Charme, apuntado como uno de los recaudadores de campaña de Piñera y ahora designado nada menos que a cargo de un faraónico plan de obras para reactivar la economía tras la crisis del coronavirus. 

El sondeo terminó de empañar la imagen de Cadem, que ya venía golpeada por sus vínculos con la administración Piñera, patentizados por la impactante expansión de la compañía desde que se acercó al ahora Presidente. Expansión que tuvo en Roberto Izikson a un eslabón clave. Este politólogo pasó, al cabo de solo unos cuantos meses, de encargar las encuestas en el Gobierno a asumir la gerencia, ser socio de la compañía y gestionar el 70% de la facturación total de Cadem.

Por eso los sondeos que hablan de la «milagrosa» recuperación de Piñera que apenas meses atrás estaba al borde de la renuncia, generaron una ola de indignación y burlas en las redes sociales y publicaciones independientes chilenas.

Piñera, acosado por históricas protestas sociales, tuvo que convocar a un plebiscito para aprobar la convocatoria a una reforma de la Constitución que plasme un modelo más inclusivo, inicialmente previsto para abril y postergado a octubre por la pandemia.

Mientras que su ministro Moreno Charme enfrenta denuncias de corrupción y nepotismo  y quiso sacar pecho en los principales medios nacionales con esta mejoría de su imagen, derivada presuntamente de la buena gestión de la crisis del Covid 19.

Es cierto que el estallido de la crisis del coronavirus fue inicialmente un bálsamo sobre Piñera, ya que gracias a las medidas obligatorias de confinamiento evitó una marcha de protesta sobre el palacio presidencial, que amenazaba con demoler los pocos puntos d eimagen positiva que le quedaban.

Pero la encuesta Cadem del pasado 27 de abril no ha hecho sino exaltar ánimos. Indignación, entre otras cosas porque este sondeo «nacional» se ha realizado con las opiniones de apenas 709 personas. Situación que se agravó por una estrategia de contención de la pandemia muy elástica que hizo que Chile sea el país con más casos de coronavirus de sur del continente, que ahora ve con alarma que el ministro de Salud, Jaime Mañalich, ocultó casos, por el siemple expediente de no reportar a los asintomáticos.

En los medios independientes y las redes sociales de Chile coincidieron en señalar que la amplia difusión de esta presunta recuperación de Piñera en los grandes medios cercanos al gobierno, sería parte del intento del Gobierno de crear un estado de opinión contrario a la convocatoria del plebiscito para reformar la Constitución.

Desde hace ya mucho tiempo se señala a la encuesta Cadem como un elemento de manipulación al servicio de la derecha. Algo que por ejemplo, también ocurre también en España con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), cuyas cifras, siempre favorables al Gobierno de Pedro Sánchez, son ‘cocinadas’ por su presidente, José Félix Tezanos, aparte de otras denuncias de malas prácticas.

De momento, la gestión de la crisis del Covid está sirviendo a Piñera y su ejecutivo para dejar en segundo plano problemas sociales, o las denuncias de corrupción que pesan sobre Alfredo Moreno Charme,  «El icono de la corrupción«, según apuntan en algunos medios.

Unas acusaciones que, sin embargo, no evitan que el propio Piñera le señale como uno de los hombres fuertes del Gobierno. Y con más futuro.