oberto Lavagna era ministro de Economía en tiempos del presidente Néstor Kirchner cuando inició las negociaciones para que la Argentina salga del default de 2001. De hecho, parte de los bonos que el Gobierno busca canjear son títulos que ofreció Lavagna en el canje de 2005, en el cual logró el 72% de aceptación de los acreedores.

Casi 15 años después, el excandidato a presidente respaldó al Gobierno en la actual negociación de la deuda e indicó que la Argentina ha demostrado buena fue en este proceso, cumpliendo con todos los compromisos de pago ya ejecutados. «La propuesta oficial lleva así a que lo ofertado es mayor y por ende más generoso que lo que calculan los acreedores», señaló.

A través de Twitter, Lavagna dijo que, al asumir el Gobierno, «la deuda pública estaba en default ya que el gobierno saliente la había reperfilado unilateralmente», haciendo referencia a las LETE, cuyo pago postergó el año pasado el entonces ministro de Hacienda, Hernán Lacunza.

«El Gobierno, correctamente, decidió negociar sobre la base de la buena fe, a fin de cumplir con compromisos de manera compatible con el necesario crecimiento del país», agregó en un segundo punto.

Luego señaló que, «en demostración de buena fe y con amplio apoyo del Congreso, el Gobierno sacó de las escasas reservas una partida de hasta US$4571 millones para continuar pagos de deuda en moneda extranjera con la mira puesta en un arreglo el 31 de marzo de 2020″.

«En consecuencia -dijo-, toda oferta debe incorporar estos pagos como parte de los compromisos ya ejecutados de buena fe. La propuesta oficial lleva así a que lo ofertado es mayor y por ende más generoso que lo que calculan los acreedores. El FMI ha avalado implícitamente estos datos».

Finalmente, el exministro indicó que «el acuerdo en base a la propuesta actual o a la que, según el Gobierno, pudiere llegarse, no debería ignorar esta realidad». Y señaló que «buena fe» y «margen para el crecimiento» han sido la base para alcanzar un amplio consenso social y político.

«Mantengamos estas bases, justas y equilibradas», concluyó.