El gobierno de Córdoba, que conduce Juan Schiaretti, apuesta a una estrategia dura de «cercos sanitarios» para tratar de controlar los contagios de coronavirus, aislando completamente a zonas o barrios donde aparecen casos.

El «modelo chino» de sitio a las zonas donde aparecen contagios se acaba de aplicar en una zona en el barrio Bajo Pueyrredón, tras la detección de 12 casos positivos de una misma familia, todos vinculados al brote en la zona del Mercado Norte, que hizo subir los casos de la provincia en los últimos días.

El cerco sanitario ya se había aplicado a principios de mayo en tres sectores de la zona noreste de la Ciudad de Córdoba, luego de un brote de contagios en un hospital. Otros 16 barrios están en investigación epidemiológica.

La medida implica que los residentes en la zona no pueden ir ni siquiera a sus lugares de trabajo y sólo un integrante por familia puede salir a comprar alimentos o medicamentos, una vez por día entre las 8 y las 16. Además, se prohíbe completamente la circulación.

El aislamiento se complementa con testeos (PCR y serológicos) en las zonas afectadas.

Se trata de una estrategia de detección y aislamiento rápido que se aplica en muchos países para evitar los focos de propagación, y es similar (aunque sin cerco sanitario) a la que se intenta con el plan Detectar en los barrios vulnerables de la Ciudad y el Conurbano, aunque en este caso se hizo después que se dispararan los casos en algunas villas.