Una integrante clave de la familia Bravo se encamina a pisar firme en el centenario Partido Bloquista. Se trata de Laura Adámoli, viuda de Leopoldo Alfredo Bravo, líder del partido de la estrella e hijo del caudillo Don Leopoldo. Siempre estuvo presente, como compañera de vida y militancia de «Polo», pero ahora perfila para jugar por un lugar encumbrado en la nueva conducción partidaria.

En medio de la pandemia, hay todo un clima de ebullición en el Partido Bloquista, porque los mandatos de las autoridades vencen en octubre y ya se está armando la nueva conducción que se divide en dos: los que van al Comité Central que es como el Ejecutivo ahora conducido por Graciela Caselles, y los que van a la Convención que es como el Legislativo encabezado actualmente por Luis Rueda.

En la disputa de poder, Caselles y Rueda están hablando para armar una lista única, con roles intercambiados. Rueda busca presidir el Comité Central impulsando una renovación dirigencial que tiene a la Juventud Bloquista como protagonista, y algunas jugadas destacadas como la incorporación de Adámoli, el brazo bravista, a un cargo formal.  Si bien no hay listas definidas todavía, la viuda de Bravo perfila como candidata a vicepresidenta del PB, secundando a Rueda, según fuentes calificadas.

Cauta pero decidida, Adámoli confirmó en diálogo con Tiempo de San Juan sobre su incursión activa en el partido. “Hace un par de años que me llaman las nuevas generaciones, nunca me había decidido y a fin de año pasado dije que es un buen momento para intentarlo, para acompañar, para sumar, es un regalo para Leopoldo que este jueves cumpliría 60 años y ya pasaron casi 10 de su fallecimiento”.

Sin dar detalles, expresó que “donde me pongan voy a estar” y recordó que «desde 1985 junto a Leopoldo he sido desde fiscal a quien llevaba sanguchitos. Nunca tuve una candidatura porque el rol de la familia era fundamental y dos haciendo la misma labor no me parecía. Ahora yo sumo, acompaño. No estoy detrás de ninguna candidatura, tengo el amor por el partido y el respeto por la memoria”.

Adámoli tiene 58 años, 4 hijos y 4 nietos. En su familia nadie se dedicó a la política, su padre era aviador naval y tuvo abuelos dedicados a la arquitectura naval y a la bolsa de comercio, su madre fue de joven profesora de Caligrafía y ahora vive en Buenos Aires. Laura se recibió en la UBA de traductora pública nacional de italiano. El 7 de diciembre de 1985 se casó con Leopoldo Alfredo Bravo y se convirtió en nuera de Don Leopoldo, vinculándose para siempre con el bloquismo. Polito murió en 2010 a los 50 años tras darle batalla al cáncer, mientras era embajador argentino en Rusia. Ella, a la par que se dedicaba a dar clases de italiano y conducir la Fundación Banco San Juan, siguió siempre de cerca la actividad partidaria pero nunca tan involucrada como ahora.

De sus cuatro hijos, tres son muy activos en política. La melliza Sofía es concejal por Cambiemos en Tigre donde vive con su marido, el ex actor y político Pedro Segundo Cernadas, la otra melliza, Catalina y Polito hijo están participando a pleno ahora junto a su madre en el comité del partido de la estrella. “El bloquismo es como un sentimiento latente, pasó distintos momentos, hoy es como que está la semillita”, valoró Laura.

¿Alejada de las peleas?

“Hace unos días tuvimos una reunión yo dije ‘no la voy a criticar a Graciela’, cada uno hace lo que puede. La verdad estoy para sumar”, dijo Adámoli. No obstante, opinó que “sí creo que está muy cerrado de puertas, este partido centenario siempre lo veía lleno de gente y hace una década que está muy cerrado. Hay muchas internas, que los históricos, que los apellidos, que la base, eso no va, es ruptura, entonces estemos todos adentro”, dijo.

Aseguró que “si hay internas ganará el que más trabaje, yo estoy para unir, no voy a criticar a nadie, cada uno actúa según sus razones. Yo no ando con rencillas no es lo mío”. Y lanzó: “Lo mejor sería tener un partido unido. Si con lista única o internas, cómo es, no sé”.

En el bloquismo, además de los tironeos entre el grupo de Rueda y el de Caselles, que están tratando de limar asperezas, aparece un tercero, el ex ministro provincial Pedro Medina. La viuda de Bravo valoró: “siempre hay internas, por ahí no suman pero están en su derecho. Todos pueden hacer la interna que quieran y hay que bancárselo. Yo, para hacer daño, me quedo en casa”.

Las elecciones están en un impasse por la pandemia e incluso hay diferentes posiciones sobre cómo seguir. Mientras Rueda busca lanzar el cronograma electoral ahora y dejar sentada la lista de unidad por proclamación, Caselles impulsa prorrogar los mandatos. Una vez establecido un cronograma, se verán los nombres en las listas. Allí, si se cumplen los pronósticos, el apellido Adámoli aparecerá cerca del de Rueda.

 

 

 

Fuente: Tiempo de San Juan