Buscan mejorar la competitividad de la vitivinicultura local a través de innovaciones tecnológicas y organizacionales

La vid es el principal cultivo de San Juan con 45.337 ha (INV 2019). El 56,8% de los viñedos existentes en la provincia son menores a 5 ha. El sistema de conducción predominante en la provincia de San Juan es el parral (87,5% sobre el total). El rendimiento promedio es de 21.000 Kg/ha (CDV 2016). El parral no permite la mecanización integral y las fincas con baja productividad poseen escaso margen de ganancia para invertir. Por ende, la vitivinicultura sanjuanina tiende a tener un uso intensivo de la mano de obra que representa, según cálculos de ACOVI (2019), el 51% del costo total del cultivo.

La intermediación laboral en el agro es un fenómeno muy frecuente en las agroindustrias latinoamericanas. En la gran mayoría de los casos está asociada a la necesidad de un gran número de trabajadores para tareas manuales específicas, a los mecanismos de acumulación del capital que permiten la adquisición de tecnologías que aumentan la productividad, a formas de especialización y profesionalización de las tareas, entre otros.

 

Prestadores de servicios agro vitícolas de San Juan

 

Sergio Vega Mayor, director de la investigación afirmó al respecto: “El proyecto trata de fortalecer a los prestadores de servicios, a los famosos cuadrilleros y lo que busca es validar o diseñar una herramienta informática para que el ingreso de la uva de la cosecha a la industria sea lo más ágil posible y evitar esas largas filas que se forman en la bodega. También disminuir el esfuerzo físico que ocurre en una cosecha, construyendo un carro acarreador de uva desde dentro del parral hacia el callejón para que después sea volcado (subido) al camión. Esto genera disminución del esfuerzo físico y una equidad entre los trabajadores rurales porque actualmente el que gana con la cosecha tradicional es aquel que está más fortalecido a nivel físico, un joven y no así un hombre de edad o una mujer. La idea es que con esta herramienta se pueda equiparar eso y también agilizar la dinámica de la cosecha”.

“Recordar que las buenas prácticas agrícolas, a partir del 2018 están dentro del código alimentario argentino y los prestadores de servicios no son ajenos a no cumplir estas normas. Entonces, se focaliza en mejorar esta situación durante, por ejemplo, una cosecha o una poda brindándoles agua potable, baños al cuadrillero para que lo pueda disponer para sus trabajadores” finalizó Vega Mayor.

 

sergio vegamayor

 

Los prestadores de servicios en el sector agropecuario favorecen el desarrollo de las cadenas productivas, porque permiten reducir costos, incorporar tecnologías, mejorar la calidad de trabajo (formalización, tecnificación, entre otros.), eficientizar procesos productivos y uso de recursos. La competitividad de los complejos agropecuarios puede mejorarse mediante la implementación de innovaciones en los procesos de vinculación entre los actores, la incorporación de tecnologías, el fortalecimiento de sus organizaciones y la adecuación de las políticas públicas.

Los prestadores de servicios en el sector agropecuario pueden generar empleos de calidad, facilitar tecnología a los productores, reducir costos totales en la cadena y mejorar la eficacia de las relaciones entre el sector primario y la industria. Por lo tanto, el proyecto propone: innovación informática mediante software específico de organización durante la vendimia; desarrollo de una máquina que facilite el acarreo de la uva desde el viñedo hasta el camión, en la cosecha; análisis y propuestas de lineamientos de políticas públicas dirigidas a los prestadores de servicios agrícolas en San Juan; consolidación de una organización representativa de los prestadores de servicios existentes.

 

Prestadores de servicios agro vitícolas de San Juan

 

El proyecto de investigación se enmarca en el Convenio de Cooperación para la Investigación de Proyectos Agropecuarios que tiene por objetivo establecer un marco de actuación conjunta entre el Gobierno de la Provincia de San Juan, a través de la Secretaría de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECITI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), por medio de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) San Juan. Con este acuerdo se pretende cooperar en el diseño, financiación e implementación de proyectos de investigación y desarrollo que contemplen propuestas concretas de aplicación de conocimientos generados en el sector agropecuario de la provincia de San Juan. Los resultados podrían contribuir al diseño de políticas públicas que el gobierno de la provincia pueda implementar.