El día llegó para más de 1.390 alumnos sanjuaninos que se midieron este martes en una prueba clave para definir su futuro. Cerca de las 9 ingresaron a siete puntos que se habían predispuesto para la toma de los exámenes preuniversitarios de cara al nuevo ciclo lectivo 2021. La Escuela Industrial fue la más concurrida donde llegaron cerca de 250 estudiantes junto a sus familiares.

La espera de los padres fue, como siempre, una conjunción de nervios con una mezcla de expectativa por saber cómo les estaba yendo a sus hijos adentro de la institución. El mate estuvo presente, aunque esta vez de forma individual porque el coronavirus también fijó sus reglas.

Había distanciamiento, pero todos los papás estaban conectados pensando en lo mismo. Algunos rezaban para que los chicos tuvieran un buen examen. En esta oportunidad, y a diferencia de lo que ocurría en años anteriores, las autoridades universitarias decidieron tomar ambas pruebas juntas, es decir, tanto lengua como matemática. La modalidad se adoptó de esta manera para evitar la convocatoria de los alumnos en dos oportunidades distintas.

Los padres aguardaron en la puerta. Foto: Mariano Martín / DIARIO HUARPE.

Las autoridades les dieron una hora para la realización del examen de matemática y otra para el de lengua. En el medio hubo un breve recreo como para que los chicos se oxigenen y tomen fuerza para seguir con sus evaluaciones. Algunos alumnos que salían de rendir recibían el abrazo de sus familiares. Unos se iban con caras sonrientes, mientras otros lo hacían más preocupados a la espera de sus notas.

La modalidad fue mixta, es decir, mitad múltiple opción y otra para desarrollar. Sin embargo, explicaron que iban a ser un poco más cortos para que los alumnos pudieran concluir ambas pruebas en poco tiempo.

Hubo abrazos para aminorar la espera. Foto: Mariano Martín / DIARIO HUARPE.

La pandemia: el enemigo

Varios de los padres consultados por DIARIO HUARPE coincidieron en que la pandemia ralentizó un poco el aprendizaje de los menores. Esto se debió, según dijeron, porque los chicos necesitan el acompañamiento presencial para comprender algunos contenidos.

“La espera es como parir de nuevo. Ningún niño está preparado como otros años, fue una época difícil. Por más que tuvieron las guías y el cursillo virtual, la presencialidad no se cambia por nada”, comentó Fernanda Lima. Su hijo, Ciro, cursó la primera en una escuela de Rawson y ahora quiere que ingrese a un colegio preuniversitario para consolidar su posterior carrera universitaria.

Foto: Mariano Martín / DIARIO HUARPE.

Por su parte, Marcela, mamá de Gonzalo del Colegio Andacollo de Chimbas,  contó que su hijo hizo el cursillo hasta noviembre en la Industrial, pero ella notó que no estaba del todo preparado por lo que decidió que tomase clases particulares en un instituto privado. Esto, según calculó, ocurrió producto de la virtualidad donde su chico no terminó de procesar todos los contenidos.

Foto: Mariano Martín / DIARIO HUARPE.

En esa misma línea estuvo Mabel. Esta prueba es clave para su familia. Su hija Martina rindió, aunque la espera para ella no es nueva: sus dos hijas más grandes también pasaron por este proceso. Una de ellas ingresó, mientras que la otra quedó afuera por apenas centésimos. La mujer fue acompañada por la profesora que le enseñó quien comentó que la pandemia “afectó la preparación por la falta de presencialidad”. De todos modos, su mamá contó que la pequeña le dijo que estaba segura y muy dispuesta para replicar sus conocimientos.

Foto: Mariano Martín / DIARIO HUARPE.

Dato

Las notas de los exámenes estarán entre el jueves y viernes de esta semana, según comunicaron.

Distribución de alumnos

Para evitar la aglomeración de padres y alumnos las autoridades dividieron la toma de exámenes de la siguiente manera:

  • Escuela Industrial 250 alumnos
  • Central Universitario 200
  • Facultad de Ciencias Sociales 300 y en el resto de las facultades el número rondará entre los 150 y los 200, según el número final de aspirantes.

fuente: diario huarpe