El Congreso declara zona protegida el área en la que se hundió el submarino Ara San Juan

La Cámara de Diputados avanzó este lunes en una ley que declara zona protegida el área del océano atlántico en la que fue hallado el submarino Ara San Juan, denominada agujero azul, que forma parte de la nueva plataforma continental del país.

El proyecto es de autoría de la diputada Graciela Camaño, del interbloque federal, pero tiene la firma del jefe del oficialista Máximo Kirchner y varios pares de su bloque como Leonardo Grosso y Daniela Vilar

Consiste en declarar área marina protegida la superficie de 164 mil kilómetros cuadrados donde yacen los restos del submarino ARA San Juan y sus 44 tripulantes, hallados en noviembre de 2018, un año después de perder contacto con la tierra.

La región oceánica en cuestión es lindera a la zona económica exclusiva, situada en la milla 200, y pertenece a la plataforma continental a partir de un trabajo de dos décadas de la diplomacia argentina ante la ONU, que en 2016 amplió un 35% el lecho y el subsuelo marino nacional. Recién el año pasado el Congreso lo ratificó con una ley.

El agujero azul integra esa nueva franja marina y con este proyecto quedaría protegida su biodiversidad, se fomentaría la investigación científica y mejoraría la defensa de los intereses argentinos sobre el mar.

El plenario fue presidido por los diputados Eduardo Valdés (Frente de Todos) y Facundo Suarez Lastra (UCR), presidente y vice de la comisión de Relaciones Exteriores; Juan Aicega (PRO) y Ayelén Spósito (Frente de Todos), 1 y 2 de la comisión de Intereses Marítimos y Fluviales; y Carlos Fernández (UCR) y Germán Martínez (Frente de Todos), autoridades de la comisión de Defensa.

 

 

«Este proyecto defiende la soberanía e impulsa la defensa de los intereses nacionales estratégicos, en un área que se describe por su gran biodiversidad. Es una iniciativa que mira y proyecta hacia el mar», sostuvo Valdés.

La oposición respaldó, pero exigió mejorar la defensa en la plataforma marina para evitar la pesca ilegal. El dictamen se demoró para un nuevo plenario, pero el oficialismo aclaró que no lo demorará mucho más.

«Al prohibir la pesca por arrastre, hay que tener en cuenta la posibilidad de conflictos con países que pescan en la zona y pensar en generar alguna medida para frenar la pesca ilegal», planteó el radical Gustavo Menna.

Las grandes potencias hoy miran el Atlántico Sur y nosotros tenemos que tener una presencia más fuerte. Hemos visto pesca ilegal intentando llevarse recursos que son nuestros. Buscamos defender lo que es nuestro y preservar los recursos para las futuras generaciones

Al chubutense tampoco le gustó nada que Camaño confesara que modificó la zona original del agujero azul por explotaciones offshore de hidrocarburos, a partir de una gestión del secretario de energía Darío Martínez. «Si se alteró el área involucrada para salvar derechos adquiridos, tenemos que tener en cuenta los permisos a las flotas nacionales de gran altura, que involucra más allá de la milla 200», se molestó.

Le respondió el subsecretario de Pesca del Ministerio de Agricultura y Pesca de la Nación, Carlos Liberman, «El año pasado apresamos buques españoles y portugueses ¿Por qué nuestra flota no va más allá de 200 millas?, Bueno, nadie se va a pescar afuera lo que puede pescar adentro. Los buques que pescan afuera, si no lo hicieran, habría más para pescar adentro. Necesitamos, como Estado, una vez determinada el área protegida tener la determinación de cuidarla».

 

Camaño describió su proyecto con un powert point y pidió aprobarlo, aunque con el respaldo de su interbloque está garantizada la mayoría para enviarlo al Senado, donde el oficialismo tiene los votos para convertirlo en ley. «El reconocimiento a una nueva área marina también exige medidas de conservación», planteó.

Y consideró que con esta ley se cierra «un círculo virtuoso para la Argentina y la salud del planeta. Vemos beneficios ambientales, como la mitigación de los efectos del cambio climático, la conservación de la biodiversidad, y la protección de los ecosistemas marinos».

El primer funcionario en hablar fue Daniel Filmus, secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería. «Las grandes potencias hoy miran el Atlántico Sur y nosotros tenemos que tener una presencia más fuerte. Hemos visto pesca ilegal intentando llevarse recursos que son nuestros. Buscamos defender lo que es nuestro y preservar los recursos para las futuras generaciones».

«Hay una potencia extranjera que mantiene un territorio argentino usurpado desde 1983, y con este tipo de leyes reforzamos nuestra soberanía. No le vamos a pedir permiso a ninguna potencia para legislar sobre nuestro espacio nacional», agregó.

También expuso Carolina Vera, titular de la Iniciativa Pampa Azul, un proyecto que nuclea siete ministerios que se propone promover la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación que permitan preservar y gestionar efectivamente los bienes marinos, contribuyendo así a fortalecer la soberanía nacional sobre el mar.

Estuvieron además Fausto Mariano López Crozet, coordinador de Política Oceánica y Atlántico Sur – CPOAS – de la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, y Frida Armas, coordinadora General de la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA).