Los problemas económicos que el Gobierno tendrá que resolver antes de las elecciones

Por ahora, los indicadores de la economía están lejos de mostrar alguna mejora sostenida que pueda impactar rápidamente en el bolsillo de los argentinos y argentinas.

El Ministro Martín Guzmán y el Presidente Alberto Fernández saben que necesitan con urgencia exhibir resultados. Ambos conocen la idiosincrasia argentina y saben que el bolsillo es decisivo a la hora de definir el voto.

Es por ello que el Gobierno kirchnerista siente cierto apremio por resolver los problemas de la economía doméstica.

Actividad económica y desempleo

La actividad económica de mayo, según el Indec, mostró una caída de 2% en relación al mes de abril.

La pandemia provocó el cierre de la economía durante parte del mes y esyo ha provocado una contracción importante.

Sin embargo no todo es un panorama gris para el Gobierno nacional. Se estima que por la vacunación acelerada que se ha dado en estos meses más la llegada del verano la tendencia podría revertirse.

Otro dato que preocupa al Tío Beto es el del desempleo, que sigue siendo de dos dígitos. Desde hace 5 trimestres se ubica por encima del 10%.

Algo así no había sucedido desde hace décadas. Un período similar de dos dígitos por tiempo prolongado se dio en el año 2005.

Inflación desmadrada

La inflación no ha dejado de ahorcar a los argentinos y argentinas. A pesar de que Alberto Fernández prometió en campaña «poner en marcha la economía», parece que no maneja bien la caja de cambios y metió marcha atrás.

La inflación desde enero de 2021 ha sido altísima y algunos meses ha superado el 4%, una cifra que pocos países del mundo pueden ostentar.

De hecho, la inflación de marzo fue del 4,8%, según el Indec, organismo oficial que mide las estadísticas nacionales.

Aunque en junio de 2021 bajó y marcó 3,2%, sigue siendo alta. Lo ridículo ha sido el voto de los Senadores en el Congreso argentino, quienes aprobaron un presupuesto que contempla un 29% anual de inflación. Algo que, se sabe, no podrán cumplir ni haciendo magia negra.

Dólar desmadrado

En julio el dólar blue cerró en 185 pesos. El Banco Central de la República Argentina continúa ofreciendo dólares financieros más baratos, a un precio de 167 pesos, pero no logra contagiar al dólar ilegal o dólar libre, tal como le llaman en las cuevas financieras.

Sin ir más lejos, la brecha entre el dólar oficial, que está a 101 pesos, y el dólar paralelo a julio de 2021, se ubica el 90%. Con tamaña distancia se hace difícil domar una moneda que está instalada en el imaginario argentino.

En el país nadie ahorra en su propia moneda, porque los distintos gobierno se encargaron de devaluar tanto el peso que hoy es apenas un billete útil para el día a día, convertido en cuasi moneda desde hace décadas.

Salarios que pierden poder adquisitivo frente a la inflación

La pérdida de poder adquisitivo de los salarios en Argentina es una realidad que sólo un necio podría negar.

Cuando comenzó el 2021, algunos gremios cerraron paritarias en una cifra que hoy parece ridícula: 30%.

Desde el 2005 al 2021, la pérdida del poder adquisitivo del trabajador registrado vernáculo fue del 67%. Esto, traducido en términos coloquiales, indica que el proceso de empobrecimiento en Argentina ha sido continuo desde hace décadas.

Caída del consumo

La economía argentina se mueve principalmente por el consumo interno, que se ha contraído continuamente desde hace años.

El Gobierno de Cristina Kirchner y de su empleado, Alberto Fernández, no logró revertir la tendencia recesiva.

Tomaron medidas muy buenas que no funcionaron porque la inflación les torció el brazo durante todo este tiempo.

Aumentaron el salario mínimo, implementaron el pago de bonos a jubilados, concretaron cambios en el Impuesto a las Ganancias y finalmente incrementaron el gasto público. Tanta torpeza no se ha visto nunca en Argentina.

Ni siquiera el estafador Mauricio Macri fue tan inservible. El Tío Beto no se conforma con la medalla de bronce, busca la de oro, y la está consiguiendo. Será recordado como el presidente más inútil de la historia, desplazando cómodamente a Euforia Macri y al Chupete De la Rúa.

Las ventas minoristas están cayendo a razón de un 16% anual, según un estudio económico presentado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.