Tragedia en una cárcel: al menos 41 presos mueren en un incendio

El incendio el cual acabó con la vida de 41 presos en un pabellón construido para 38, pero qué vivían 122, fue causado por fallas eléctricas según investigaciones preliminares.

El incendio, el más letal del país desde que 47 murieron en un desastre de una fábrica de fuegos artificiales en 2017, estalló a las 1.45 a.m. hora local. La tragedia ocurrió en un pabellón de la cárcel de Tangerang, dijo el Ministro de Derecho y de Derechos Humanos de Indonesia, Yasonna Laoly, después de visitar el lugar.

“Estamos trabajando junto con las autoridades para investigar las causas del incendio y, por supuesto, comenzar a aplicar estrategias de prevención para que no vuelvan a ocurrir catástrofes graves como esta”, dijo el ministro en un comunicado.

El ministro declaró que dos de los muertos eran extranjeros, uno nacido en Sudáfrica y otro en Portugal, y confirmó que la prisión estaba funcionando con exceso de capacidad cuando estalló el incendio.

Las celdas en ese momento estaban cerradas, dijo el ministro, pero con el fuego arrasando incontrolablemente, “algunas habitaciones no se llegaron a abrir”.

Más temprano el miércoles, Rika Aprianti, portavoz del Departamento de Cárceles del Ministerio, dijo que 122 presos estaban detenidos por delitos relacionados con las drogas en un bloque construido para albergar 38.

Rika comunicó que las 41 víctimas fueron reclusos, y agregó que las autoridades aún estaban evacuando la cárcel a las 9:00 a.m., hora local, es decir, 8 horas después del incendio.

La televisión local mostró imágenes de las llamas que envolvieron el centro de detención y, más tarde, los restos carbonizados del edificio cuando las víctimas fueron sacadas de la escena en bolsas naranjas para cadáveres.

Nursing, padre de una de las víctimas, dijo en la cárcel que la familia no podía pagar los gastos legales de su hijo de 22 años antes de ir a juicio por un delito relacionado con las drogas.

“Somos pobres … no pudimos liberar a nuestro hijo”, dijo entre lágrimas.

Un portavoz de la policía de Yakarta le dijo a la emisora Metro TV que 73 personas tenían heridas leves y que la sospecha inicial detrás de la causa es “un cortocircuito eléctrico”.

El cableado eléctrico en la prisión no se había mejorado desde la década de 1970 cuando se construyó la prisión, dijo el ministro Yasonna en la sesión informativa del miércoles.

La prisión en Tangerang, un centro industrial y de fabricación en las afueras de Jakarta, albergaba a más de 2.000 presos en total, superando su capacidad de 600, según datos del gobierno en septiembre. Leopold Sudaryono, criminólogo y candidato a doctorado en la Universidad Nacional de Australia, dijo que el amontonamiento también complicó los esfuerzos de evacuación de emergencia, dado el personal limitado que trabaja en la prisión.

«Los esfuerzos de detección de incendios y las evacuaciones son difíciles”, dijo.

El director de la cárcel no estuvo disponible de inmediato para comentar sobre la proporción de reclusos por guardias, ni la capacidad de la instalación. La portavoz del departamento de prisiones, Rika, le contó a los medios locales que 13 guardias estaban de servicio en las instalaciones en el momento del incendio.

En los últimos años, han habido varios incendios mortales en Indonesia. Además del incendio de la fábrica de fuegos artificiales de Tangerang de 2017, un incendio de 2019 en una fábrica de cerillas en el norte de Sumatra mató a 30 personas.