Alperovich se queda sin fueros el 10 de diciembre y deberá enfrentar denuncia por abuso

El próximo viernes 10 de diciembre, el Senador nacional tucumano José Alperovich se quedará sin fueros parlamentarios y deberá enfrentar la denuncia por abuso sexual, realizada hace casi dos años por su sobrina segunda y ex asesora.

En junio pasado, el Senado había aprobado una extensión de la licencia sin goce de sueldo que el legislador del Frente de Todos se había pedido en 2019 para dedicarse a armar su defensa en el juicio en su contra.

Sin embargo, la licencia finaliza el próximo 9 de diciembre, por lo que al otro día el tucumano quedará sin inmunidad de arresto por los fueros parlamentarios que le conceden los artículos 68, 69 y 70 de la Constitución Nacional, que impiden a otros poderes del Estado «acusar, molestar y detener» a los representantes del Congreso por razones políticas.

Ahora bien, el legislador más rico del Congreso, con un patrimonio superior a los $2.100.000, se encuentra dedicado al análisis del expediente desde su residencia en la localidad de Yerba Buena, en San Miguel de Tucumán.

«Alperovich está alejado completamente de la política, dedicado a su familia y a su trabajo, a full con sus empresas. Y muy encima de la causa», dijo su abogado defensor, Mariano Cúneo Libarona.

A principios de noviembre, Alperovich fue internado en terapia intensiva en el Sanatorio 9 de Julio, tras sufrir un desmayo y fiebre. Luego de su recuperación, reapareció públicamente el día de las elecciones generales del 14 de noviembre para emitir su voto. «Cumplí con mi derecho y mi deber, la democracia es un pilar que sostiene y construye nuestro país. Que sea una gran jornada para todos», escribió su cuenta oficial de Twitter.

La denuncia a José Alperovich por abuso sexual

El 22 de noviembre de 2019, la sobrina segunda de 31 años del funcionario tucumano realizó la denuncia por abuso sexual ante la Unidad Fiscal Especializada de Violencia Contra las Mujeres. «Estoy aquí contra la opresión del silencio y por la necesidad de recuperar mi vida, de sanar llamando a las cosas como son, sin suavizarlas ni teñirlas, poniéndole al monstruo nombre y apellido. Cuando no le ponés nombre, no existe», dice la carta que la joven publicó a través del colectivo #NoNosCallamosMás.

Y agrega: «El mío se llama José Jorge Alperovich, mi tío segundo y jefe, por quien fui violentada sexual, física y psicológicamente desde diciembre del 2017 hasta mayo de 2019. Durante un año y medio sufrí violaciones a mi integridad física y sexual. El avasallamiento fue demoledor».

En la denuncia, la mujer acusó a su tío segundo por siete hechos. Dos de ellos habrían tenido lugar en la provincia del norte argentino, mientras que por los otros cinco comenzó un proceso paralelo en la Capital porteña dado que, según ella, hubo episodios de abuso en ambos lugares.

Por su lado, los abogados de Alperovich habían pedido que la causa penal tramitara en Tucumán. No obstante, el pedido fue rechazado en distintas instancias, lo que motivó un «recurso de queja» que la Corte Suprema desestimó el 20 de mayo último por no estar dirigido contra una sentencia definitiva. Por lo tanto, la causa es investigada en la Ciudad de Buenos Aires.