Investigan si el exfuncionario de turismo «sacó chapa» con la policía y por eso no fue preso en el momento

Investigan a los policías que fueron a la casa de Nahuel Fernández y dijeron que "no pasaba nada" y no lo detuvieron pese a un llamado de emergencia.

En paralelo a la causa por violencia de género contra el exfuncionario de Turismo, Nahuel Fernández, la Justicia abrió otra investigación contra los policías que fueron a su casa la misma noche que denunciaron la agresión. Sucede que los uniformados que llegaron al lugar, hablaron con el ahora imputado y comunicaron al personal Flagrancia que “no pasaba nada”, pese a que estaban en un caso de violencia de género, según fuentes judiciales. De hecho, no actuaron como en otros casos, pese a que la chica estaba herida, y no lo detuvieron al hombre.

Esos policías serían de la Subcomisaria Ansilta, de Rawson, quienes el 31 a la madrugada concurrieron a la casa de Nahuel Fernández en el barrio Margarita Ferrá en Pocito. Su expareja había llamado al 911 para pedir ayuda después de que Fernández, el entonces director de Relaciones Institucionales del Ministerio de Turismo, la golpeara y hasta la mordiera, según la denuncia.

Fernández atendió a los policías que llegaron al lugar y mantuvieron una conversación. La víctima llegó a fotografiar esta escena. Lo increíble fue que esos mismos uniformados se comunicaron con el ayudante fiscal de turno de Flagrancia y le comunicaron que “no pasaba nada”, todo para que no actuar ni dar curso a la causa judicial . También relató que esos efectivos la trataron de convencer para que se retirara y así evitar más problemas.

La muchacha finalmente se marchó, pero al rato concurrió a la Seccional 13ra de Rivadavia mientras que desde el CAVIG la contactaron para interiorizarse del caso y la citaron para que presentara la denuncia. Fue así que dieron curso a la investigación y el fiscal Roberto Ginsberg dio las primeras directivas para abrir la causa contra Fernández. El 2 de septiembre, formalizaron el pedido de investigación y el exfuncionario quedó imputado del delito de lesiones agravadas por el vínculo y en contexto de violencia género.

El equipo de la UFI de Delitos Especiales, bajo la dirección del fiscal Adrián Riveros, ahora investiga otro hecho: el supuesto mal accionar de esos policías que concurrieron a la casa de Fernández y no lo detuvieron. La sospecha es que éste sacó a relucir su carácter de funcionario provincial y los policías hicieron la vista gorda para congraciarse con él. Podrían imputarle, al menos, el delito de falta a los deberes de funcionarios públicos, explicaron.

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