Un narco se vistió de mujer e intentó escaparse del penal: «Tenía peluca, pollera, corpiño y uñas postizas»

47

La fuga de la cárcel de César Ortiz, alias «Gordito lindo», fue tan teatral como efímera. El segundo del Clan Rotela, una de las principales bandas criminales de Paraguay, fue recapturado a las tres cuadras después de lograr salir disfrazado de mujer y por la puerta principal del Penal de Tacumbú.

El narco tenía puesto una peluca, maquillaje, uñas postizas, joyas, una pollera azul y hasta un corpiño. Su fuga provocó un motín que tuvo en vilo durante varias horas al personal Penitenciario que custodia la principal cárcel de Paraguay, ubicada en las afueras de la capital de Asunción.

Según el diario ABC Color, para travestirse, «Gordito» aprovechó un día de visita y entró a una de las habitaciones privadas con una mujer. Allí se caracterizó y logró sortear varios retenes. La salida de Ortiz por la puerta principal de Tacumbú fue grabada por cámaras de seguridad. En las imágenes se ve cómo cargaba distintos bolsos y un tapabocas le cubría la mitad de la cara.

Tras la recaptura de Ortiz, presos que responden al clan Rotela protagonizaron un motín para pedir que su presunto líder siga recluido en Tacumbú y no sea trasladado a otra cárcel. Sin embargo, el criminal fue enviado a la penitenciaria de Emboscada.

La esposa de Ortiz, Jéssica Salinas exigió ante los medios de prensa que reingresen a su marido a Tacumbú porque, según dice, en otro penal «corre peligro de muerte».

Por la fuga de Ortiz se detuvo a cuatro personas, entre ellas Rolón Figueredo, un policía que estuvo preso seis años por narcotráfico y se había reincorporado a las filas policiales y prestaba servicio en una subcomisaría de San Pedro.

El ministro de Justicia, Édgar Olmedo, decretó la intervención de la cárcel de Tacumbú y apartó de sus funciones al director, Manuel Garay, así como a otros funcionarios.

Según datos policiales, «Gordito lindo» está privado de su libertad desde hace tres años, nueve meses y 20 días por robo agravado, hurto especialmente grave y reducción.

El clan al que pertenece el ahora recapturado, tiene unos 100 miembros distribuidos en las principales cárceles de Paraguay y está en guerra con la banda brasileña PCC por el control del generoso negocio de tráfico de drogas dentro de las prisiones, según publicó TN.

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.